Se recuerda a los pastores que tienen que depender del Espíritu Santo para que los faculte en su servicio incansable

5 de septiembre de 2024 | Cancún, Quintana Roo, México | Libna Stevens, Noticias de la División Interamericana
Cientos de pastores distritales se reunieron para el primer retiro ministerial de la División Interamericana en Cancún, México, en el segundo día, el 4 de septiembre. Se les recordó que no están solos en la obra incansable que hacen para la iglesia. “Ustedes son parte de más de 33 mil pastores [adventistas] en todo el mundo. Jesús está allí para guiarlos”, dijo el pastor Ramón Canals, secretario de la Asociación Ministerial de la Asociación General. “Enfóquense en Jesús y su sacrificio por cada uno de ustedes”, añadió.
“Como pastores que caminan por la vida ministerial, pasamos por experiencias que nos entristecen, y que en ocasiones nos amargan. Nos sentimos desilusionados, y parece que estamos cargando todo el peso del mundo sobre nosotros, y parece que necesitamos ayuda”, dijo Canals.

Al dirigirse al grupo pastoral y expresar que tal vez algunos se sentían de esa manera, se volvió a preguntarles si alguna vez habían sentido que le habían fallado a Dios. “A veces nos encontramos frente a problemas que nos gustaría poder compartir, y se nos dice que sería bueno tener alguien con quien hablar, pero a veces nos sentimos solos”, dijo Canals.
Frente a muchos desafíos
“Si sienten que están luchando a veces contra la depresión, recuerden a Elías y sus experiencias con la depresión”, expresó. A veces, en nuestro servicio por Dios, enfrentamos muchos desafíos, estamos muy ocupados, somos criticados y enfrentamos el fracaso, y nuestra pasión por los perdidos podría fallar. Pero si venimos a Jesús, él puede ayudarnos a hallar gozo, paz y descanso por medio de su Espíritu Santo”.

“Deberíamos orar por un nuevo bautismo del Espíritu Santo y disfrutar del privilegio de caminar de cerca y con felicidad con Jesús”, dijo Canals. “Si ustedes perciben su pecaminosidad, si se sienten abrumados y perturbados, si sienten que le han fallado a Jesús, no esperen para que las cosas se mejoren. Vengan así como están, débiles e indefensos, a Jesús”.
Aclarar el camino
Canals procedió a preguntar a la delegación pastoral cuál sienten que es la mayor necesidad de la iglesia hoy. “¿Cuál es la más grande necesidad del ministerio? ¿Por qué no pedimos y recibimos el Espíritu Santo de manera constante? ¿Qué nos impide vivir una experiencia maravillosa?”, preguntó.

Hay varias maneras de aclarar el camino, para que el Espíritu Santo pueda empoderarlos para continuar en el ministerio de la iglesia, dijo Canals. Acérquense a Jesús, confíen en Dios, obedézcanle, confiesen sus pecados, sean conscientes de la necesidad de ser llenos de la Palabra de Dios, pidan continuamente y oren fervorosamente por el Espíritu, y vean cómo definen la oración en sus vidas”, dijo Canals. Los pastores necesitan tener una conversación honesta con Dios sobre lo que les está pasando, cuando se sienten abrumados y frustrados y necesitan de su poder, dijo Canals.
Sentirse abrumados física y emocionalmente
Simón Pedro Gómez, de 28 años, es pastor de 18 iglesias en Ocozocoautla, Chiapas, por lo que sabe lo que es sentirse abrumado. Cuando comenzó su ministerio hace cinco años, solo tenía nueve iglesias. El estrés lo afectó física y emocionalmente, tanto que tuvo que reducir sus actividades durante tres meses. “Llegó un punto que no estaba bien y tenía que depender de mi esposa”, dijo Gómez.

Gómez supervisa a más de 1500 miembros de iglesia. A algunas de sus congregaciones solo se puede llegar a pie, o a caballo. Algunas son sumamente remotas, y requieren hasta seis horas de viaje por las montañas. Muchas de las comunidades que él y su esposa dirigen hablan tzotzil, una lengua maya que hablan los pueblos indígenas de Chiapas.
Dedica su tiempo a planificar, capacitar y asegurarse de que todas las iglesias están siguiendo en el evangelismo, discipulado y planes misioneros con todos los departamentos cada semana. Además de ello, visita los hogares de unos 25 miembros por semana y visita cada iglesia en una rotación de dos meses, para asistir a las reuniones de los ancianos y hacer frente a cuestiones de cada congregación, explicó.

Para asistir al retiro, tuvo que dejar sus responsabilidades pastorales en manos de sus ancianos. “Unos pocos han tenido juntas de iglesia, y tengo que tener el teléfono cerca para responder llamadas mientras estoy aquí en el retiro”, dijo Gómez. Hay muchas presiones en este ministerio, pero ver la manera en que las personas han sido transformadas en Cristo es una bendición, expresó. “Dios ha sido bueno”, dijo Gómez. “Ya hemos excedido nuestro objetivo de 132 bautismos por 15 personas este mes”, expresó.
“Sí, hay desafíos en el ministerio, y a veces lloramos cuando cometemos un error, pero hemos aprendido a poner nuestra vida en las manos de Dios cada día y todos los días”, dijo Gómez. “Dios es nuestro pastor, y nos ayudará a guiar a su iglesia en este tiempo del fin, y continuará facultándonos en su servicio para su gloria”.
Traducción de Marcos Paseggi


