Adventistas comparten cinco mil libros misioneros en noreste de Venezuela para inspirar esperanza

6 de octubre de 2025 | Barcelona, Anzoátegui, Venezuela | Daniel Arismendi y Gabriela Becerra, y personal de Noticias de la División Interamericana
En un día coordinado de alcance comunitario, cientos de adventistas del noreste de Venezuela distribuyeron más de cinco mil libros misioneros a empleados públicos del gobierno en Anzoátegui, Sucre y Nueva Esparta el pasado 19 de septiembre de 2025. La iniciativa, parte del énfasis de la Misión Noreste de Venezuela, respondió a la creciente preocupación por el bienestar emocional y mental en la región.
Equipos de pastores, miembros de la iglesia y estudiantes visitaron las oficinas del gobernador, las alcaldías, las agencias de aplicación de la ley y los bancos, ofreciendo oración y compartiendo impresos. Los libros misioneros Viviendo con esperanza de Marcello Niek y Bruno Raso, y Esperanza en medio del caos de Mark Finley, incluyeron un código QR con un enlace con la aplicación de Hope Channel Interamérica, conectando a los lectores con contenido de seguimiento sobre fe y bienestar.

Un mensaje de conexión
Además de las entregas a la Gobernación y a la Alcaldía, a los voluntarios se les otorgó la palabra en el Consejo Legislativo de la ciudad para explicar brevemente el contenido de los libros y por qué la iglesia se estaba enfocando en la salud mental y la esperanza.

[Foto: Misión Venezolana Nororiental]
Los organizadores dijeron que el tema resonó porque muchos trabajadores públicos llevan pesadas cargas personales y familiares. “Me sorprendió la cantidad de empleados que nos pidieron que oráramos por ellos”, dijo la voluntaria Yuly Rivera. Los capítulos cortos de los libros abordan el estrés, la ansiedad, el perdón, la resiliencia y la fe, mientras que el código QR permite que los lectores continúen explorando contenido basado en la Biblia, testimonios y orientación práctica en dispositivos móviles, un puente importante para aquellos que buscan ayuda más allá de la página impresa, dijo.

[Foto: Misión Venezolana Nororiental]
Oración, presencia y un plan para continuar
A lo largo del día, los equipos se detuvieron en vestíbulos y patios para orar con los trabajadores y sus familias. “Nuestro objetivo no era solo colocar un libro, sino estar presentes, escuchar y ministrar esperanza”, dijo Rubio. La mezcla de materiales impresos, oración y presencia del día fue el punto de la actividad. “Vimos nuevamente que la esperanza es contagiosa”, dijo. “Cuando un simple libro abre una conversación y una oración, Dios hace el resto”.

Gabriel Moncada colaboró con este informe.
Traducción de Marcos Paseggi


