Los jóvenes son una parte integral de la misión adventista, dicen los líderes
En España, una iniciativa anima a los niños a aprender y participar del servicio misionero.
1 de abril 2026 | Sagunto, Valencia, Spain | Marcos Paseggi, Adventist Review
Participar en la misión no es una actividad exclusiva para adultos: incluye a los adolescentes e incluso a los niños. Por ello, los jóvenes no deberían ocupar un lugar secundario, sino ser una parte integral de los emprendimientos misioneros.
Esta fue la idea principal detrás de I Will Go Kids, una iniciativa que está transformando a los niños y adolescentes adventistas del séptimo día en España y otros países. Durante el Congreso Internacional de Misión I Will Go del 20 al 22 de marzo en el Colegio Terciario Adventista de Sagunto en Sagunto, Valencia, decenas de niños aprendieron más sobre la misión adventista, participaron en actividades prácticas y escucharon los testimonios de los misioneros que prestan servicios en otros lugares, mientras se preparan para una vida de servicio dondequiera que Dios los guíe.

Mientras cientos de estudiantes universitarios, miembros laicos de la iglesia y pastores y líderes de iglesia participaban en las actividades del Congreso Internacional I Will Go, un programa paralelo involucró a decenas de sus hijos y otros jóvenes en múltiples actividades y sesiones de aprendizaje. A los niños se les entregó un gran “pasaporte” con una fotografía y páginas para rellenar y dibujar.
Durante el evento, los niños aprendieron sobre las alegrías y desafíos del campo misionero en diversas partes del mundo, participaron en actividades grupales y reaccionaron a las experiencias de otros niños que crecieron en familias misioneras. También pudieron hablar con las familias y hacer preguntas sobre su servicio en la misión.

“A menudo pensamos que los niños, en el mejor de los casos, deberían esperar para convertirse en misioneros algún día”, explicaron los organizadores. “Pero mientras se preparan para lo que Dios les tiene preparado, los niños necesitan entender que ya son misioneros. Al mismo tiempo, los adultos tienen que comprender la importancia de sembrar la semilla del servicio y la misión lo antes posible. Los niños que aprenden a amar la misión desde temprano tienen más probabilidades de convertirse en misioneros de por vida”, enfatizaron.

El programa de I Will Go Kids, diseñado con esmero, es resultado de GPS Online, una idea de Maijo Roth, directora del Ministerio de Familia e Infancia de la Unión Asociación Española. La iniciativa para jóvenes de 10 a 15 años ofrece programas extracurriculares en línea para niños adventistas en toda España y ya ha conectado, formado e involucrado a cientos de jóvenes en actividades centradas en su desarrollo integral.
“El objetivo no es que los niños se conviertan simplemente en ‘buenos niños’”, dijo Roth. Su objetivo es que se conviertan en personas plenas y sanas. No queremos que nuestros hijos solo sobrevivan—nos gustaría que prosperen y se destaquen”.
Para lograrlo, el enfoque del programa se centra en el bienestar emocional de los niños, el desarrollo de propósito y la identidad espiritual. También busca hacerles conscientes y desarrollar sus relaciones significativas y resiliencia, explicó Roth.

Roth explicó que los expertos coinciden en que los seres humanos necesitan un sentido de pertenencia, competencia y autonomía. El servicio —y el servicio misionero— obtienen una calificación elevada en todas las categorías, informó. “Cuando sirves, te sientes competente”, explicó. “Cuando sirves con otros, encuentras un sentido de pertenencia. Y a medida que sirves, desarrollas autonomía”.

Otro elemento clave que Roth ha descubierto tras analizar datos basados en la implementación del programa GPS Online son las mejoras en la identidad espiritual de niños y adolescentes, informó. “Cuando sirves, la identidad espiritual se vuelve práctica”, explicó. “La fe deja de ser solo una teoría y se convierte en una experiencia vivida en la vida real”.
Al mismo tiempo, enfatizó que el proceso desencadena el desarrollo de una mayor coherencia entre lo que creen los jóvenes y lo que realmente hacen, algo que, según ella, conduce a una mayor estabilidad emocional.
Roth enfatizó, una vez más, la importancia del sentido de pertenencia para un desarrollo saludable, en especial de los adolescentes dedicados a actividades de servicio misionero. “Pertenecer sana el corazón, y cuando un adolescente siente que pertenece, prospera”, dijo. “Mejora su autoestima y disminuye sus inseguridades”.

Acompañar a los jóvenes en este proceso es clave para el éxito de cualquier empresa en pro del desarrollo. “No se trata solo de completar actividades por sí mismas”, enfatizó Roth. “Necesitan modelos a seguir: adultos que caminen a su lado mientras realizan actos de servicio, porque el impacto es más fuerte cuando una actividad o proyecto incluye una relación personal significativa con un mentor de mayor edad”.
Al mismo tiempo, una vida de servicio es mucho más que un proyecto misionero único en la vida, explicó Roth. De hecho, los datos muestran que “los adolescentes que prosperan más no son aquellos que participan en algún proyecto misionero ocasional, sino aquellos que crecen en familias que hacen de la misión parte de su vida diaria, aquellos que ven la misión y el servicio como un estilo de vida”. Añadió: “No importa si la familia va de misionera al extranjero o si nunca abandona su ciudad natal. Cuando una familia elige la misión como forma de vida, los niños prosperan”.

De aprendices a mentores
En una entrevista posterior al margen del evento, Roth contó de qué manera, tras varios años de implementación de GPS Online, se enfrentó a un problema que no había previsto. “Cuando los primeros participantes del programa cumplieron 16 años, muchos contaron que les gustaba tanto el programa que no querían irse”, contó. El desafío ahora era cómo mantenerlos involucrados de alguna manera.

“Es una situación en la que todos ganan”, dijo Roth. “Todos enfocados en el servicio, esperando a ver cómo Dios los usará en el futuro”.
Traducción de Marcos Paseggi


