Iniciativa Salud y Misión presta servicio a más de 500 personas en Venezuela

31 de marzo de 2026 | Caripe, Managas, Venezuela | Gabriel Moncada, Gabriela Becerra y personal de Noticias de la DIA
Más de 500 personas recibieron atención médica y apoyo spiritual durante una jornada de salud y misión celebrada del 14 al 17 de febrero en el Centro Vida Sana en Caripe, Monagas, Venezuela.
La iniciativa de cuatro días de duración reunió a más de 20 voluntarios que proveyeron toda una gama de servicios, incluyendo triaje, pediatría, medicina interna, siquiatría, sicología, traumatología, servicios dentales, podología y exámenes de ultrasonido, juntamente con la distribución de medicamentos. Cada consulta incluyó también orientación emocional y espiritual, dijeron los organizadores,

Impacto en la comunidad
Durante el Seminario “Escuela Misionera de Evangelización de Salud”, la sicóloga y misionera voluntaria, Luisa Otahola, enfatizó el concepto de que la atención médica va más allá de una diagnosis y tratamiento. “El verdadero éxito radica en ayudar a los pacientes a no solamente recuperar su bienestar, sino también a convertirse en mensajeros de esos principios”, dijo.
Lorena Fernández, una colaboradora del Centro de Vida Sana, reforzó el mensaje haciendo notar que el llamado a servir no se limita a los profesionales de la salud. “Cada miembro de iglesia está invitado a reflejar el carácter de Jesús en cada acto de servicio”, dijo.

Los organizadores anunciaron también sus planes para lanzar en agosto su primera Escuela Misionera de Evangelismo de Salud, con el propósito de equipar a más personas en la integración de salud y ministerio, en labor misionera en la comunidad.
El mensaje espiritual de clausura fue presentado por el Dr. Raydel Espinosa, director de la Clínica Adventista en Maturín, el cual alentó a los participantes a ver su labor a través de una perspectiva más amplia. “Somos embajadores del reino del cielo en un territorio de dolor”, dijo, instando a los asistentes a ver a la gente más allá de sus enfermedades y reconocer su necesidad de restauración.

Durante esta labor misionera, todas las personas que recibieron servicios quedaron registradas para un seguimiento continuo como parte de un esfuerzo misionero más amplio. Los participantes subrayaron el valor tanto médico como spiritual de la iniciativa.
José Gómez, cuyo hijo recibió atención pediátrica, expresó su gratitud por el servicio provisto. “Este tipo de servicio es verdaderamente necesario porque hay tantas enfermedades”, dijo, agradeciendo al equipo por su dedicación y espíritu de servicio.
Un lugar de restauración
La directora Belisario explicó que la selección de Caripe se debió en parte porque el Centro Vida Sana juega un papel clave en la misión de la iglesia. “Estos centros tienen como propósito ser lugares de refugio”, dijo. “Estamos trabajando en la idea de reactivarlos juntamente con misioneros permanentes y voluntarios que apoyen esta causa”.

Para muchos en Caripe, la iniciativa ofreció más que atención médica —trajo nueva esperanza—, dijeron los organizadores. Cuando se juntan salud y misión, dijeron, el resultado va más allá de una recuperación física, fomentando una significativa y duradera transformación en la vida de las personas.
Traducción – Gloria A. Castrejón


