Exadventistas encarcelados de Papúa Nueva Guinea expresan el deseo de regresar a Dios

20 de mayo de 2024 | Papúa Nueva Guinea | Marcos Paseggi, Adventist Review
Cuando Erton Köhler, secretario de la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día, aceptó predicar como parte de la campaña PNG para Cristo en la iglesia adventista de Korobosea en Puerto Moresby, Papúa Nueva Guinea, no sabía que tendría una de las audiencias más atentas que alguna vez había tenido: un grupo de presos de una cárcel cercana.
Köhler tampoco sabía que muchos de los presos habían sido en el pasado miembros de la Iglesia Adventista. Mediante una serie de eventos que los líderes locales llamaron “providenciales”, no solo esos presos sino muchos otros pudieron seguir y disfrutar de las reuniones de evangelización.

Todo comenzó con el grupo de Jóvenes Adventistas de la iglesia, que se ofreció a limpiar la Cárcel de Boroko como parte de las actividades del Día Mundial de la Juventud el pasado 16 de marzo. El ejemplo de los jóvenes voluntarios adventistas dejó una impresión positiva y más tarde abrió puertas con los funcionarios y el superintendente de la prisión.
En la visita de los jóvenes a la prisión en marzo pasado, los líderes jóvenes vieron que algunos presos estaban interesados en estudiar la Biblia, de manera que los miembros de iglesia lanzaron una Escuela Sabática filial en la prisión. Entonces, descubrieron que los presos habían mostrado interés en mirar la próxima campaña de evangelización. Los miembros de iglesia llevaron esa solicitud a la congregación, y una mujer de la iglesia se ofreció a comprar y donar tres pantallas: dos para los presos y una para los directivos de la prisión, para que todo el que así lo deseara pudiera seguir las predicaciones de Köhler.

Un alcance más amplio
Los líderes de la iglesia de Korobosea dijeron que están entusiasmados de ver la manera en que Dios ha estado haciendo que la congregación tenga un alcance mucho mayor que el que primero habían imaginado. La iglesia, de la que el primer ministro de PNG James Marape es miembro, había estado llevando a cabo grandes esfuerzos para prepararse para la campaña.
“Como iglesia, invertimos miles de dólares para prepararnos para la campaña”, explicaron los líderes locales. La iglesia también cuenta con dos minibuses, que los miembros usaron para traer gente a las reuniones.

Durante sus mensajes diarios, Köhler hizo un repetido llamado a los líderes de la iglesia local para que alcancen, se conecten y capaciten a los que están viniendo a Cristo. “Ayúdenlos a prepararse, junto con ustedes, para una vida de fe y de preparación para el cielo”, les dijo.

Entonces, el 10 de mayo, cuando solo quedaban dos reuniones de la serie en la iglesia de Korobosea, Köhler y otros líderes locales y regionales recibieron una invitación para visitar la Cárcel de Boroko, que suele tener de 70 a 100 presos que aguardan sus juicios, y para hablar con los presos.
Silva Sika Biyoma, superintendente metropolitano de la Fuerza Policial Real de Papúa Nueva Guinea, junto con el Comisionado de Servicio Público de Boroko Henry T. Map y el oficial a cargo de la Cárcel de Boroko Richard Harai, dieron la bienvenida al grupo de líderes adventistas a las instalaciones. Agradecieron a Köhler por su visita, enfatizando cuán significative les resultó. “Sabemos que una vida espiritual puede transformar una persona”, dijo Sika. “Y sabemos que una vez que salgan, serán personas diferentes”.

Los líderes de la policía aseguraron a Köhler cuán significativos han sido los últimos avances en la prisión de Boroko. “Todos los [grupos] religiosos tienen la puerta abierta si quieren visitar a los presos, pero estoy jamás ha sucedido antes. Es la primera vez que somos testigos de un interés tan grande”, dijo Sika a Köhler.
Nunca solos
Después de recorrer las instalaciones, Köhler tuvo la oportunidad de hablar con los presos cara a cara. “No importa dónde estén o qué es lo que hayan hecho, Dios tiene el poder de suplir todas sus necesidades en Cristo Jesús”, les dijo a los presos, que parecían internalizar cada una de sus palabras. Entonces les mostró una Biblia, diciéndoles: “Mantengan este libro cerca de sus corazones. Porque si tienen este libro, jamás estarán solos”.

Köhler le preguntó entonces a Sumatau cuántos exadventistas había en el grupo de presos. “La mayoría de ellos”, le contestó Sumatau. “La mayoría de ellos solía ser miembro de la iglesia. Algunos fueron Conquistadores y parte del grupo de Jóvenes Adventistas”.

El grupo de jóvenes adventistas que suele visitar la prisión entonó entonces un cántico de aliento. “No es un camino fácil, pero el Salvador camina a mi lado”, cantaron los jóvenes. “Su presencia me da gozo cada día”.
Köhler concluyó con palabras adicionales de aliento. “Podemos sentir que Jesús está más cerca”, dijo a su atenta audiencia. “Jesús conoce sus historias, sus desafíos, sus angustias, su dolor y sus esperanzas. Y el mensaje que él tiene para ustedes es un mensaje de transformación”. Entonces oró: “Señor, sabemos que sus nombres están escritos en la palma de tu mano. Por favor, ayúdalos a que encuentren la libertad en ti”.
Traducción de Marcos Paseggi


