Iniciativas variadas demuestran el alcance de los ministerios de laicos en Interamérica

La convención de Outpost Centers International muestra el impacto de los ministerios de apoyo.
19 de mayo de 2025 | Rumania | Marcos Paseggi, Adventist Review
Una familia adventista del séptimo día que creó un ministerio para alentar, alegrar y entretener a los niños bajo tratamiento contra el cáncer. Una red de comedores populares que atiende a algunas de las comunidades más pobres de Venezuela. Un centro de avanzada en Honduras que incluye una escuela bilingüe y un instituto bíblico, entre otras iniciativas orientadas al servicio. Un ministerio en Costa Rica que sirve a las personas por medio de la aviación, consejos de salud y programas de discipulado. Y un ministerio de establecimiento de iglesias que llega a ciudades y pueblos sin presencia adventista en Cuba. Estos son cinco de los 64 ministerios que asistieron a la convención internacional de 2025 de Outpost Centers International (OCI) en Herghelia, Transilvania, Rumania, del 7 al 10 de mayo. Pero, ¿qué tienen en común estos cinco ministerios de apoyo? Todos ellos tienen su sede o sirven dentro del territorio de la División Interamericana.
De acuerdo con los listados de OCI, de los aproximadamente 405 ministerios de apoyo miembros de la organización paraguas, 62 tienen su sede en Interamérica. La Iglesia Adventista define los ministerios de apoyo como ministerios dirigidos por laicos comprometidos con el mensaje y la doctrina de la iglesia. En el caso de OCI, los ministerios que desean que se les otorgue y mantienen la membresía tienen que rechazar el dinero del diezmo y tener una estructura de gobierno separada de la Iglesia Adventista corporativa.

Para animar a los niños con cáncer
En Bogotá, Cundinamarca, Colombia, la familia de Eliecer Hernandez y Ruth Alfonso es la fuerza impulsora detrás de Fundación Voces Por Un Mundo Mejor. Este ministerio dirigido por laicos fue establecido en 2010 para apoyar a las familias de niños que sufren de cáncer. A ellos se unen otros voluntarios que comparten su deseo de tener un impacto positivo en la vida de los niños con cáncer durante las visitas del equipo a hospitales y clínicas.

Además de visitar hospitales y clínicas, los voluntarios de Voces Por Un Mundo Mejor han pasado varios años apoyando a las familias de niños con cáncer organizando celebraciones especiales en el Día del Niño, el Día de la Madre y Navidad, en las que comparten principios de salud, alimentos saludables e historias bíblicas. “Las familias y los niños son introducidos al plan de Dios durante sus momentos de dolor y enfermedad”, explicaron Eliecer y Ruth. “Cada visita con un paciente y la familia puede ser la última oportunidad de compartir un mensaje de salvación”.

Comedores para los que más lo necesitan
Isaias 58 Venezuela es una creciente red de comedores de beneficencia que atienden a algunas de las personas más pobres en doce estados venezolanos. “Se ofrecen sus servicios a niños, adolescentes, ancianos, discapacitados, adultos sin hogar y cualquier persona que carezca de los recursos para obtener una comida decente y saludable”, dijeron los líderes del ministerio.

Isaías 58 Venezuela también ofrece a los estudiantes formación profesional en áreas de panadería y cocina de platos vegetarianos. Este programa también se ofrece a madres solteras sin recursos, brindándoles capacitación vocacional mientras la fundación cubre sus necesidades básicas. El ministerio también ofrece servicios de salud natural a pacientes con diversas enfermedades, y un hogar de acogida para madres e hijos que intentan reconstruir sus vidas. “Nos esforzamos por crear una comunidad en la que cada miembro se sienta valorado y capaz de avanzar hacia un futuro más esperanzador”, dijeron los líderes del ministerio.

Un centro de avanzada con todas las letras
En 2005, José Suazo tuvo un sueño. Después de completar su curso de capacitación misionera en la Escuela Bíblica Europea en Noruega, se sintió inspirado para crear una misión similar en su país natal, Honduras. En la aldea de El Suyatal, ubicada a casi dos horas de la capital de Honduras, Tegucigalpa, lanzó Vida Internacional, un centro de avanzada que incluye una escuela misionera, una cocina de salud y una escuela educativa.

En 2015, los líderes de VIDA también vieron la necesidad de establecer un centro de estilo de vida que no solo atendiera las necesidades físicas, mentales y espirituales, sino que también sirviera como una escuela para aprender sobre la vida saludable. “El centro de estilo de vida ahora sirve a su comunidad local, y a aquellos que se inscriben en sus sesiones que se llevan a cabo en el campus de VIDA”, informó Suazo. Su centro de estilo de vida “tiene como objetivo tratar a sus pacientes con un enfoque integral con el objetivo de que experimenten la sanación”.

Por aire, agua o tierra
“Nuestro objetivo es seguir el ejemplo de Jesús al ministrar a las personas por medio de la predicación, la enseñanza, la sanación y los actos de compasión”, dijeron los líderes detrás de Alas de Vida, un ministerio con sede en Siquirres, Limón, Costa Rica. Mediante tres áreas principales de enfoque: el evangelio, la salud y la aviación, el ministerio busca impactar a las personas en Centroamérica.

Al mismo tiempo, Alas de Vida se enfoca en difundir el evangelio mediante esfuerzos de establecimiento de iglesias, capacitación y apoyo a los instructores bíblicos locales, las campañas de estilo de vida saludable, la distribución de publicaciones, los proyectos de construcción y otras actividades.

En el área de la salud, Alas de Vida ofrece talleres de educación sobre estilo de vida y coaching y clínicas de salud, con el objetivo de ayudar a que las personas mejoren su calidad de vida. Por medio de la aviación, el ministerio espera ayudar a que las personas accedan a la atención médica de rutina y de emergencia.

Más allá de las fronteras
Global Youth Group (Grupo Mundial de Jóvenes) (WYG) es una organización sin fines de lucro que trabaja en ciudades y pueblos cubanos donde no hay presencia adventista. En 1994, Arleen y Henry Stubbs formaron el primer grupo de jóvenes en una pequeña iglesia rural en Carolina del Sur, Estados Unidos. Tres años más tarde, el grupo recibió un llamado inesperado para construir una iglesia y compartir el evangelio en las regiones montañosas del centro de Cuba. Conmovidos por el llamado y las “tremendas necesidades” de la gente, lanzaron finalmente un ministerio con objetivos definidos para responder a la necesidad.

“Mediante el increíble apoyo de un puñado de personas que comparten esa visión de alcanzar a toda Cuba para Cristo, cien instructores evangélicos ahora llevan adelante el evangelio médico misionero práctico de Jesús a tiempo completo en 44 ciudades cubanas y otras cientos de ciudades en todo Estados Unidos, uniéndose a WYG en proyectos misioneros a corto plazo”, informaron los líderes del ministerio. “Damos gracias y alabamos a Dios por las grandes cosas que está haciendo”.
Traducción de Marcos Paseggi


