Voluntarios adventistas restauran más de 60 viviendas dañadas por huracán en Jamaica

25 de febrero de 2026 | Montego Bay, Jamaica | Royston Philbert, CARU y Personal de Noticias de la DIA
Un equipo de 34 miembros de voluntarios competentes, procedentes de la Unión Asociación del Caribe (CARU) viajaron a Jamaica del 15 al19 de enero a fin de apoyar los esfuerzos de reconstrucción a grande escala en la zona norte y occidental de Jamaica, después de la vasta destrucción ocasionada por el huracán Melissa en los últimos días de octubre de 2025.
Laborando bajo la bandera de “Voluntarios Cualificados Nehemías”, el equipo reunió carpinteros, albañiles, peones, contratistas, ingenieros y representantes de unión, de Barbados, St. Croix, St. Maarten, Dominica, Tórtola y Trinidad. La mayoría de los voluntaries financiaron personalmente sus boletos de avión y transportaron sus propias herramientas, reflejando con ello espíritu de sacrificio y compromiso con la misión, informaron los dirigentes de la iglesia.

A pesar de las limitaciones de tiempo y las condiciones desafiantes, la iniciativa dio como resultado significativa reconstrucción y reparación y en múltiples comunidades, dijo.
“Nuestros misioneros entendieron bien que esto era ministerio en su forma más pura y se entregaron a sí mismos sin ninguna vacilación”, añadió el pastor O’Neil.
El equipo se dividió en cuatro grupos, siguiendo todos ellos una programación demandante, levantándose muy temprano para ejercicios devocionales antes de viajar hasta 90 minutos a los sitios de trabajo, en donde trabajaron con frecuencia hasta la noche para terminar tareas estructurales y de techado.
Reconstrucción a grande escala
Los voluntaries repararon 34 techos, construyeron seis casas completas y llevaron a cabo seis reparaciones menores a través del territorio de la Asociación Occidental de Jamaica.

Además de ello, un equipo unido de la Asociación Caribeña del Norte y Trinidad extendió sus servicios por una semana y media más en la región de la Asociación Norte de Jamaica, terminando ocho techos, construyendo tres casas y reparando tres estructuras adicionales.
Los proyectos incluyeron techado, instalación de pisos, reconstrucción de paredes, la instalación de ventanas y puertas y completa reconstrucción estructural. Se proveyó asistencia tanto para familias adventistas como para no adventistas.
Muchos beneficiarios habían estado viviendo bajo lonas sostenidas por estructuras improvisadas sin paredes apropiadas, puertas o ventanas. Varias casas habían quedado destruidas o consideradas estructuralmente inseguras, dijeron los dirigentes de la iglesia.
Coordinados para la misión
El pastor Ezra Fabian, de Dominica, quien proveyó el liderazgo técnico para esta iniciativa, enfatizó la unidad que caracterizó al equipo regional.

“Tuvimos tal vez que dormir en literas y viajar por largas horas cada día, pero valió la pena cada sacrificio”, dijo el pastor Dayle Haynes de la Asociación Caribeña del Este. “Cuando ves a una familia mudarse de debajo de una lona a una vivienda segura, te das cuenta de que esto es más que construcción, es compasión en acción”.
El pastor Glen O. Samuels, presidente de la Asociación Occidental de Jamaica, expresó su profundo agradecimiento por la colaboración regional. “La Unión del Caribe ha demostrado lo que significa ser verdaderamente una familia en Cristo”, dijo. “Esos voluntarios dieron en forma sacrificada de su tiempo, recursos y fuerzas. El occidente de Jamaica no va a olvidar esta expresión de amor y solidaridad”.

Aunque la misión en enero marcó un progreso sustancial, las necesidades en torno a las comunidades afectadas continúan siendo amplias y severas, dijeron loa líderes del equipo de voluntarios. Numerosas familias están viviendo todavía en condiciones inseguras o temporarias y varios edificios de iglesia están grandemente dañados o han quedado destruidos, afirmaron.
Los dirigentes de la asociación han identificado una urgente necesidad de materiales de construcción adicionales, incremento de apoyo financiero y ayuda continua de voluntarios cualificados para mantener el impulso de la reconstrucción, dijeron los dirigentes regionales de la iglesia.
Orville Morris, uno de los administradores del sitio, subrayó la urgencia de apoyo continuado. “Lo que logramos hacer en unos cuantos días hizo una diferencia significativa”, dijo. “Pero hay todavía muchas familias esperando. Con más recursos y más manos, podemos acelerar la labor y restaurar la estabilidad de comunidades enteras”. Sin más intervención, muchas comunidades continuarán enfrentando desafíos humanitarios y de infraestructura en los meses siguientes.
Traducción – Gloria A. Castrejón


