Escuelas adventistas de Interámerica conmemoran el Día Anual de Oración con culto especial y obra comunitaria

19 de marzo de 2026 | Miami, Florida, Estados Unidos | Libna Stevens, Noticias de la División Interamericana
Miles de estudiantes que asisten a escuelas adventistas del séptimo día de la División Interamericana (IAD) suspendieron sus horarios académicos habituales el 11 de marzo para participar en el Día Anual de Oración, una iniciativa a nivel de la división destinada a fortalecer la relación personal de los estudiantes con Dios y fomentar una cultura de oración diaria.
En los campus, las aulas dieron paso a servicios religiosos, oración grupal, actividades comunitarias y momentos de reflexión, dado que tanto estudiantes como maestros participaron en la conmemoración anual, que ya se celebra desde hace más de una década.

Patterson señaló que en los últimos 13 años, la iniciativa ha evolucionado más allá de un solo evento hasta convertirse en una característica definitoria de la educación adventista en todo el territorio.
“Lo que más nos ha impactado es cómo la oración ha pasado de ser un evento a convertirse en una verdadera cultura institucional”, afirmó. “Ya no se limita a días especiales, sino que forma parte de la vida diaria de nuestras escuelas, aulas y liderazgo”.

Los líderes afirman que el énfasis en la oración ha contribuido a resultados espirituales tangibles entre los estudiantes.
“Hemos visto vidas transformadas”, añadió Patterson, señalando iniciativas como las ceremonias bautismales y las decisiones espirituales tomadas durante la Semana de Oración y el Día de Oración. “Los estudiantes no solo oran, sino que salen a sus comunidades, invitan a otros a oran y comparten esperanza”.

“Estamos viendo instituciones, uniones y líderes alineados en una sola visión espiritual, entendiendo que nuestra misión solo puede cumplirse en total dependencia de Dios”, añadió Patterson.
Según Patterson, casi el 90 por ciento de las instituciones educativas adventistas de toda la División Interamericana participó en la iniciativa de este año. Hay cerca de mil escuelas primarias y secundarias en la División Interamericana.

Las escuelas de toda la División Interamericana informaron de formas creativas e impactantes en que estudiantes y profesores dieron vida a la oración en sus campus y comunidades circundantes.
En la Unión Panameña, los estudiantes de la Escuela Metropolitana Adventista de Ciudad de Panamá transformaron la rutina matutina del tráfico en un espacio para el ministerio. Sesenta estudiantes del último curso dirigieron una iniciativa llamada “Drive-Thru de Oración” (Oración al paso), invitando a padres y familias a hacer una breve pausa al dejar a sus hijos y recibir una oración personalizada.
Lo que normalmente es un flujo rápido de vehículos se convirtió, durante 30 minutos, en un espacio de reflexión y esperanza, donde pasaron casi 50 vehículos mientras los estudiantes ofrecían ánimo y repartían tarjetas hechas a mano con el texto de Jeremías 29:11.

Los estudiantes también reflexionaron sobre la experiencia. “Oramos por las personas que luchan contra enfermedades, enfrentan dificultades económicas y afrontan cargas emocionales”, dijo Margarita Galeano, una líder estudiantil. “Cada oración nos recordó que todos necesitamos un momento con Dios”.
En la Unión Salvadoreña, las 25 escuelas adventistas participaron en actividades comunitarias coordinadas, con más de cinco mil estudiantes que participaron en oración por sus comunidades, líderes locales y autoridades nacionales. Los estudiantes distribuyeron publicaciones, visitaron espacios públicos y se contactaron con instituciones como centros de salud, comisarías y hogares de rehabilitación.

En la Unión Mexicana Interoceánica, más de 8300 estudiantes, apoyados por 820 profesores y 19 capellanes, participaron en una semana de énfasis espiritual a nivel territorial titulada “Más cerca de Dios”, que culminó en el Día de Oración del 11 de marzo.
Oradores invitados, entre ellos pastores, profesores y profesionales, dirigieron programas apropiados para su edad en 43 escuelas. El impacto fue evidente en las respuestas de los estudiantes.

Los líderes señalaron que el enfoque estructurado —centrado en el estudio bíblico, la oración y el servicio a lo largo de la semana— ayudó a que los estudiantes experimentaran una conexión más profunda con Dios.
De manera similar, en Chiapas, México, más de 7300 estudiantes de treinta escuelas adventistas participaron en actividades espirituales diseñadas para fortalecer su relación con Dios. Las escuelas organizaron jardines de oración, espacios de reflexión guiada y programas de adoración que fomentaron un compromiso significativo con la oración.

En la Unión del Sureste Mexicano, profesores y estudiantes adoptaron expresiones tanto personales como colectivas de oración. En la Escuela Ignacio Comonfort de Cancún, los profesores se reunieron temprano por la mañana para orar como parte de una iniciativa personal de reavivamiento espiritual.
Los estudiantes también vivieron hitos espirituales clave, lo que incluyó recibir Biblias junto a sus familias y la comunidad escolar. Durante el último programa del Día de Oración, se oró por los estudiantes graduandos, encomendándolos a Dios en momentos en que se preparan para la transición a la vida universitaria.

Los estudiantes también acudieron a sus comunidades para orar con los residentes. Al final de la semana, 14 estudiantes fueron bautizados.
“El Día de Oración ofreció oportunidades para que estudiantes y personal sirvieran, se conectaran y se comprometieran de nuevo a tener una relación diaria con Dios”, dijo Cheryl Morris, directora de educación de la Asociación Sur de Sotavento.

En Granada, los estudiantes de la Escuela Integral Adventista también participaron en actividades comunitarias, distribuyendo artículos y ofreciendo oraciones.
Mientras tanto, en la Unión Jamaiquina, los estudiantes de la Escuela Preparatoria New Hope en Kingston crearon un “Muro de la Compasión”, donde estudiantes, padres y personal escribieron pedidos de oración y las exhibieron junto a promesas bíblicas, simbolizando la fe y la esperanza compartidas.

Una cultura creciente de oración
“Por medio de estas iniciativas, estamos viendo que los estudiantes viven su fe de manera real y práctica”, dijo Patterson. Desde caminatas de oración y actividades comunitarias hasta momentos de reflexión en el aula, señaló que los estudiantes están aprendiendo a hacer de la oración parte de su vida diaria. Añadió que el Día Anual de Oración sigue recordando a líderes, educadores y familias que la educación adventista va más allá de lo académico, moldeando vidas basadas en la fe, el servicio y la misión.

Traducción de Marcos Paseggi


