Estudiantes llevan a la Universidad de Montemorelos a la victoria nacional en robótica
Robot doméstico con inteligencia artificial destaca por su innovación y trabajo en equipo
28 de abril de 2026 | Montemorelos, Nuevo León, México | Laura Marrero y equipo de noticias de la DIA
Estudiantes y docentes de la Universidad de Montemorelos—una institución adventista supervisada por la División Interamericana—obtuvieron el primer lugar nacional en la categoría RoboCup @Home Beginner durante el Torneo Mexicano de Robótica (TMR) 2026, realizado del 16 al 18 de abril en Puebla.
El logro marca un hito significativo para la institución, al obtener por primera vez el primer lugar en esta categoría, compitiendo frente a universidades con alto prestigio académico en México.

El equipo presentó Havva@home, un robot de servicio doméstico basado en inteligencia artificial, capaz de desplazarse de manera autónoma, reconocer comandos de voz, identificar objetos y manipularlos mediante un brazo robótico.
El sistema integra navegación autónoma, procesamiento de lenguaje natural y visión por computadora, lo que permite al robot ejecutar tareas complejas en entornos reales.
“Yo tenía que desarrollar toda la lógica y la programación para que el robot entendiera lo que el juez o yo le indicábamos a través del micrófono, procesara ese mensaje, identificara tanto el objeto como la ubicación y también generara una respuesta, lo que se conoce como voz a texto y texto a voz”, explicó Rafael Pérez, estudiante de sexto semestre de Ingeniería en Sistemas Computacionales.
El proyecto comenzó en octubre de 2025 y reunió a estudiantes de distintas disciplinas que trabajaron durante varios meses fuera del horario de clases.

“Dividimos las tareas en integración de sistemas, navegación, manipulación y aprendizaje automático”, señaló Daniel Neri, docente y líder del proyecto.
La preparación implicó superar limitaciones técnicas y de recursos, además de enfrentar una curva de aprendizaje acelerada.
“El mayor reto fue adentrarme en el mundo de ROS y Python para lograr lo que se requería”, comentó Pérez.
A pesar de los desafíos, el equipo desarrolló un sólido trabajo interdisciplinario, en el que la integración de sistemas fue clave para el desempeño del robot.
Más allá del aspecto técnico, el equipo destacó la experiencia formativa y los valores que buscó reflejar durante la competencia.

“No se trata solo de ganar, sino de aprender y dar testimonio de lo que somos como universidad”, afirmó Rubén López, docente y mentor del área electrónica.
Ese compromiso también se reflejó en una decisión que marcó su participación. El equipo solicitó adelantar su prueba final al viernes para poder guardar el sábado—día de reposo para los adventistas del séptimo día—aun cuando esto implicaba competir en condiciones menos favorables que otros equipos.
“Eso nos daba una desventaja, pero no nos detuvo”, expresó Bequer Quiroga, estudiante de sexto semestre de Ingeniería en Sistemas Computacionales.
El resultado no solo aseguró el primer lugar, sino que también dio visibilidad a la universidad en un entorno competitivo donde anteriormente no era ampliamente reconocida.
Para los estudiantes, la experiencia tuvo un impacto directo tanto en su formación profesional como personal.

Quiroga señaló que uno de los aprendizajes más significativos fue más allá del ámbito académico.
“Me quedo con valores que no son estrictamente académicos, sino relacionales, como el respeto mutuo, escuchar a los demás, reconocer que otra persona puede tener una mejor idea que tú, y también defender tu postura, pero siempre con respeto”.
El equipo prevé continuar su participación en futuras ediciones del torneo y avanzar a categorías de mayor exigencia, con la meta de consolidar un programa formal de robótica dentro de la universidad.
Lisandra Vicente y Brenda Cerón contribuyeron a este informe.


