En El Salvador, Iglesia Adventista expande obra comunitaria mediante “Impacto Salud Total”
La iniciativa nacional combina educación sanitaria, difusión mediática y servicio comunitario para llegar a miles de personas en todo el país.
19 de mayo de 2026 | San Salvador, El Salvador | Fabricio Rivera y Noticias de la División Interamericana
La obra médica, la educación para la salud, la programación radiofónica y las actividades de bienestar comunitario ayudaron a la Iglesia Adventista del Séptimo Día en El Salvador a llegar a más de veinte mil personas durante su iniciativa nacional “Impacto Salud Total” celebrada del 5 al 12 de abril de 2026.
La campaña nacional reunió a escuelas adventistas, iglesias locales, trabajadores de la salud y ministerios de medios en un esfuerzo coordinado para compartir principios prácticos de salud y conectarse con las comunidades mediante una labor de alcance orientada al servicio.

Medios nacionales y divulgación pública
El 7 de abril, reconocido mundialmente como el Día Mundial de la Salud, líderes adventistas participaron en entrevistas en seis emisoras nacionales seculares para promover la iniciativa “Salud Total” y presentar principios prácticos para una vida más saludable basados en el mensaje de salud de la iglesia.
La iglesia también utilizó sus propias emisoras de radio adventista y plataformas de redes sociales para emitir programas especiales de salud con profesionales que hablaron sobre salud mental, obesidad infantil, bienestar emocional y los efectos del uso excesivo de pantallas en los niños y jóvenes.

“Nunca habíamos hecho algo así a nivel nacional antes”, dijo Aguillón. “El énfasis en la salud nos permitió entrar en emisoras de radio seculares y conectarnos con personas que normalmente no interactuarían con la iglesia”.
Aguillón explicó que muchos oyentes se sorprendieron al escuchar presentaciones prácticas sobre bienestar emocional y físico de profesionales de la salud adventistas.

Escuelas y exposiciones de salud movilizaron a miles
El sector educativo también desempeñó un papel fundamental en la iniciativa, según los líderes de la iglesia. Veinticinco escuelas adventistas movilizaron aproximadamente a seis mil estudiantes, que participaron en exposiciones y presentaciones interactivas de salud para padres y miembros de la comunidad.
En muchas escuelas, los propios estudiantes se convirtieron en ponentes, enseñando a compañeros y familias sobre una vida saludable gracias a estaciones interactivas centradas en la nutrición, el ejercicio, la hidratación, el descanso y el bienestar emocional.

En el Metrocentro San Miguel, uno de los mayores centros comerciales del país, miles de visitantes se detuvieron para recibir publicaciones, muestras de alimentos vegetarianos, información sobre bienestar y orientación de profesionales de la salud.
El ministerio de salud abre puertas a la evangelización
Según los organizadores, médicos, psicólogos, enfermeros, dentistas y otros profesionales adventistas de salud se ofrecieron como voluntarios durante toda la iniciativa, ofreciendo orientación práctica y servicios gratuitos durante las exposiciones de salud y las brigadas médicas comunitarias.

“La salud acercó a las personas a la iglesia de formas que no habíamos experimentado antes”, dijo. “Muchas iglesias ahora quieren seguir organizando actividades de salud comunitaria porque ven cómo responden las personas cuando la iglesia satisface sus necesidades prácticas”.
Los líderes de la iglesia también informaron de un gran interés por parte de emisoras de radio seculares y organizaciones comunitarias que solicitaban la colaboración continua en futuros programas e iniciativas de alcance centradas en la salud.

“Damos honra y gloria a Dios porque nos permite compartir este mensaje”, dijo Dimas. “Estamos seguros de que el Espíritu Santo está transformando vidas hacia un estilo de vida que honra al Creador”.
Los líderes afirmaron que el éxito de la iniciativa ha animado a la iglesia a desarrollar programas continuos de educación y alcance de salud en todo El Salvador en los próximos meses.
Traducción de Marcos Paseggi


